jueves, 10 de septiembre de 2015

Encuentros


La vida nos enseña muchas cosas y algunas ni sabemos ni entendemos el por que de  ellas.. solo que pasan y hacen cambiar el rumbo de nuestra existencia.
Creemos que amamos y seremos siempre fieles aquellos que nos rodean y una vez que nos acondicionamos a ellos o ellos a nosotras nos dejamos llevar por las normas y leyes que nos han inculcado desde pequeños , pero...hay algo que se llama libre albedrío que sin contar con él , es él que nos marca el destino, esta historia surgió así .......
Una tarde cualquiera de un día gris y frío ya que era el mes de Diciembre, estando paseando por el bosque sin darse cuenta se echo la noche encima , en un banco  quedo sentada contemplando como el viento dejaba a sus pies esas hojas tardías del otoño, su tacto dio en sus pies, fue tan leve y suave que hizo que su mirada  reclinase en esas hojas , con su colorido entre verde y marrón la hizo salir del mutismo en el que se encontraba , cuando alzo la mirada le vio  a él solo , con sus manos metidas en los bolsillos y su bufanda entrelazada en su cuello , apenas visualizo su rostro , pero sus ojos se pararon en los suyos.
Por unos instantes el silencio se hizo aún más profundo entre los árboles y el canto del viento ... ella bajo la mirada pues contemplar esos ojos tan profundos  y llenos de una mirada seductora hacía que su cuerpo temblase  y sintiera como su corazón bombeaba a la velocidad de la luz.
Él , le tendió su mano y solo pronuncio una palabra , ¿nos conocemos?, ella titubeo antes de abrir la boca , creo que no .
Estás segura de ello, volvió a la carga con su pregunta yo diría que toda mi vida te he estado buscando y hoy por fin di contigo.
María se sonrojo, y dio un giro para salir de aquella encrucijada que ella misma no entendía , sin embargo su corazón le daba señales  en clave , para que siguiera allí , frente a él contemplando a la persona que tenía en frente la cual sin saber nada de él removió todo su cuerpo y también su alma.

Las horas pasaron y aquellas dos personas ya no eran unos desconocidos , eran dos almas que el destino quiso que se encontraran , una vez que rompieron  los primeros instantes , todo surgió como algo mágico , las conversaciones se enlazaban unas con otras, las miradas eran cómplices el roce de su piel cada vez que se tocaban por algún movimiento de sus manos se transformaba en una energía que hacía que sus zonas más erógenas tomaran un mayor tamaño.
Sus cuerpos eran los que hablaban y sabían que se deseaban en aquel preciso instante su cabeza no era capaz de dar crédito a tan salvaje deseo, pero estaba allí se notaba en cada gemido , respiración , en un arranque de locura , deseo , pasión , la arrastro hacía él y besándola entre furia y deseo la elevo tan alto que María no sabía si sus pies tocaban el suelo o tan solo era él , que la alzaba al aire para después cogerla y mecerla entre sus brazos.
Sus manos eran suaves y delicadas y sus palabras susurrantes , hacía que ella se diera con tanta pasión que desde lejos si alguien hubiera estado contemplando la escena diría que hoguera con tan bonitos colores.
Los roces de sus cuerpos solo calentó más sus mentes y la explosión era de esperar, cada uno daba lo que tenía , deseo , seducción , erotismo y por que no un poco de amor .
Hacía horas que se conocían , pero llevaban una eternidad buscándose , y cuando eso ocurre lo demás no importa , bajo los árboles  del bosque se poseyeron los dos como animales salvajes , pero también como dos enamorados que desean gozar el uno del otro , sin tapujos , sin normas , solo las que ellos con sus juegos ardientes eran capaces de poner freno a tanta sensualidad y ardiente pasión.
Aquella relación , fue lo más bonito que le paso a  María , esa tarde de finales de otoño , cuando se despertó , estaba en su casa rodeada de su familia no supo que decir , ni que hacer, todo seguía igual nada había cambiado , solamente había una cosa fuera de lugar ...su corazón , pero estaba tan lleno de amor que no pregunto porque latía de diferente manera.

Al día siguiente sonó el timbre de su casa, al abrir la puerta  encontró una nota  que decía.....

Mañana a la misma hora , mismo lugar , te esperaré siempre.
Campirela_




3 comentarios:

  1. Quién puede saber en qué lugar y en qué momento nos cruzamos con nuestra alma gemela?
    El destino es que hace que los caminos se crucen.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es amiga , el destino lo marcamos nosotros mismos aunque ¿quién dice que no esta marcado ya? gracias por dejarme tus palabras

      Eliminar