lunes, 26 de octubre de 2015

Desenfreno









Sonaba la música en aquel tocadisco que estaba encima de la mesita  junto a la ventana cuando vi que el pomo de la puerta giraba.
viniste hacía mi y me besaste en la oreja mi punto débil, me giro en un movimiento violento, cogió mi cabeza y la atrajo hacía su cara.
Me beso como nadie lo había hecho jamás, empecé a sentirme mojada y como un acto reflejo le quite la camisa y el me quito la mía .
Perdóname , pero no puedo contener estas ganas de poseerte.. no le dije nada , sabía que algunas veces el control de la pasión le perdía , pero me gustaba verle tan excitado.
me volvió a besar en los labios esta vez , nos entregamos más y nuestras lenguas se buscaban para entrelazarse y succionar se , el ardor seguía en  aumento , las manos no paraban recorrer todo nuestro cuerpo y quitar las prendas que todavía tapaban el ardiente y sudorosos cuerpos.
La música seguía sonando , esta vez era una linda balada con fondo de saxo , que hacía que nuestros cuerpos se movieran al son de ella ... 
Nos dejamos caer al suelo mientras no parábamos de acariciarnos y sentir el uno del otro el deseo de estar juntos y revivir la pasión y el fuego .
Como siempre una vez más me sorprendiste y cogiéndome de la mano me llevaste al cuarto de baño, allí ya estábamos desnudos pues en nuestra pasión fuimos dejando las prendas por el camino , con una sutiliza abriste la ducha y como dos animales salvajes ansioso de sed , abriste el grifo y dejaste caer el liquido a través de nuestra piel.
Esa sensación hizo que mis pechos se volvieran mucho más duros y mis pezones fueran como dos moras rojas, cuando los vistes tus ojos se clavaron en ellos y tú boca fue a ellos queriendo meterlos en ella , con cuidado te dije... están sensibles pero me gusta como los lames , mis palabras solo hicieron que tu furor subiera más de decibelios y con tu boca dentro de mi pezón me llevaste a sentir mi primer orgasmo .. mis gemidos te dieron alas para seguir succionando los un poco más hasta que mis manos te acariciaban tu espalda y con mis uñas no podía sino arañarte , me tenias al borde de éxtasis , pues no te conformaste con lamer esos pechos sino que bajaste hasta la caverna donde depositaste antes tus dedos y más tarde tu lengua , degustabas todo el liquido que de ella salia ,
no parabas de lamer y eso hacía que mis gemidos brotaran de mi garganta como el aullido del lobo , que tiene ganas de hembra.
Una vez arrancaste de mí toda mi savia , decidiste que era la hora de llevarme junto a las estrellas , para ello me cogiste entre tus brazos y como si fuera una pluma me elevaste por encima de tú torso y apoyada junto a pared abriste en forma de  V mis piernas y ellas penetraste con tu  lengua , en cada lamida mi espalda se convulsionaba no podía soportar tanto placer , y tú  no satisfecho seguías torturándome    hacías caso omiso a mis gritos de parar ,  para ya por favor , no puedo más , este placer me va partir en dos.... 
Te compadeciste de mí y me dejaste en el suelo eso sí , sujetándome  por las caderas pues mis piernas temblaban  era tal el placer que me habías dado que mis fuerzas flaqueaban , pero todavía quedaba un reto por alcanzar y ese me tocaba a mi .
Caídos en el suelo abrazados y sintiendo tu corazón latir junto al mio , dejaste que me recuperará , en esos minutos , tus dulces palabras hacían que mi piel se erizara , oír tu sensual voz hacia que mis feromonas se pusieran otra vez a funcionar , pero esta vez quería ser yo la que te diera tal placer que cayeras derrumbado ante mí.
Mis manos fueron la que empezaron acariciarte , mis yemas iban buscando cada rincón de ti , mis labios mojaban los tuyos , mi lengua quería saborear la tuya ,  entre besos apasionados , largos , tiernos , sensuales, húmedos , empecé a notar como tu sensual cuerpo iba cogiendo calor .
A medida que sentía tu verga como se movía entre mis manos al jugar  con ella , te pedí que   nos levantáramos del suelo , y te pusieras con las manos abiertas mirando hacia la pared, quería tener el control , y para ello puse mi cuerpo detrás del tuyo y con mis pechos rozando  tu espalda y mis manos te abrían tus piernas , acariciaba tus muslos , subía y abaja por ellos y me detenía muy suavemente en tus partes mas duras , , te acariciaba , con delicadeza , eso hacia que tus gemidos fueran subiendo cada vez más , cosa que me excitaba  , era como una recompensa a mi trabajo y quería que gozaras hasta limites inalcanzables , por el momento lo estaba logrando pero quería mucho más , para ello , fui subiendo mi táctica de acariciarte  y eso hacia que te revolvieras y me pidieras que no  te  martirizara , pero en ese  instante gozabas y yo contigo, mis manos masturbaban tu pene , y mi boca se saciaba con la tuya ,  así fue hasta que esta  ocupo el lugar de mis manos y cuando  entro, todo el calor que emanaba de ella se entrego por completo a saciar la con la lengua , succionarla y casi tragarla , estaba en su punto , su leche parecía que iba a salir en cualquier momento  pero el control estaba en sacarla justo cuando sus venas engrosaban de tal tamaño que parecía que fuese a explotar, así fueron en varias ocasiones hasta que tus ojos me decían que parara , que ya no podías mas.
Fue entonces cuando me cogiste mis pechos con tus manos y dejando mi vagina delante de tu pene me inclinaste y como dos fieras salvajes me penetraste de una forma brutal , mi  grito fue entre una mezcla de dolor y placer , pues llegaste hasta mis entrañas , estaba tan lubricada que la profundidad de la penetración era abismal , tus galopadas fueron cada vez más rápidas , tus palabras eran eróticas y salvajes , nuestros movimientos  unísonos o tal vez íbamos al compás de la música.
Todo fue salvaje , pero también sensual y sobre todo desbordábamos pasión , en la última embestida antes de corrernos , me cogiste del cabello y echando hacia a tras la cabeza , tu boca fue a parar a mi cuello , lo mordiste con tal  pasión que mi gemido fue como el lobo cuando aúlla   sobre todo , cuando sentí tu semen dentro de mi , esa calidez me hizo sentir el más placentero placer ,fue un acto reflejo dejarnos caer del gusto al suelo , y enredarnos por unos minutos saborear el placer de la vida .
Nos miramos y nuestros ojos lo decían  todo ...



Campirela_