Como una divinidad se siente ahora, descubrió que el fuego no era su enemigo, sus alas portan el dorado, su mirada, el horizonte y su cuerpo envuelto en brasas.
Sentada en el alféizar
mirando las estrellas
te espero con mis piernas abiertas.
Tú serás la cola de mi cometa
el que liberes mi cruzada personal.
Te esperé
como galaxia
en mi camino de leche.
Derramándome entre mis piernas
sigo aún en la ventana
esperando que explosione
la vía láctea.
Son las mentes dos satélites
que giran enloquecidos
esperando explosionar al unísono
en este mundo perdido.
Campirela_
el misterio que nos hacía profundizar cada vez más,
en ese paraíso del que no quieres salir jamás.
Torpemente y con mucha vergüenza
mirábamos nuestros cuerpos desnudos.
Yo no sabía donde tocarte o besarte,
por temor y desconocimiento.
Algo en mi interior se encendió
el deseo y la magia recorrían todo mi cuerpo.
Bese tus zonas más cálidas
acaricie lo que mis manos querían acariciar
al igual que tú a mí.
Explorando nuestros cuerpos
abrimos zonas tapadas
y tapamos zonas abiertas.
Urgía encontrar agua
en su preciosa fuente.
Tú me tocabas buscando aquel perfumado líquido
Y tú me regalaste tu preciado Maná
tan bien me obsequiaste con tus pequeñas burbujas
que fueron creciendo mientras
mis besos, caricias te iban acelerando
hasta llegar a la más grande burbuja
donde me subí contigo
y comenzamos a elevarnos
descubriendo el mejor Nirvana.
Fue ahí cuando la burbuja estalló.
Cuando pude abrir mis ojos
tu cuerpo estaba sobre el mio.
Nuestras bocas se buscaron con atracción magnética.
Difícil de explicar.
Solo puedo decir que rozamos el paroxismo
... Y el mundo seguía girando a nuestro alrededor.
Campirela_
En la oscuridad del ocaso, dos almas se encuentran
sus miradas seductoras
dan comienzo al baile del deseo.
Sus cuerpos se funden
los corazones laten al compás de la música
sus movimientos tejen la pasion de la vida.
Derramándose cálidamente
Sintiéndose en sus íntimos lugares
Compañía profana de sus deseos
de momentos lujuriosos
que los sumergen en el infierno.
Tú enciendes mi llama
con tu perversa lascivia
me tomas, sometes mi cuerpo
Succionas mis pechos, bebes de mi elixir
Desencadenas mi corazón
Arrojas sobre mí
la pasión de tu fuego
seamos cómplices
de este río pasional
donde la esencia de ser
va a desembocar... A mi mar
Campirela_
De espaldas a la vida me veo
sintiendo este fuego que me quema por dentro
más me escurro entre tus brazos
Convirtiéndome en agua
para volver a ser regada.
Imaginar tu boca
es algo que me sofoca
que me llena de preguntas
sin respuestas claras.
Mi alma se torna oídos
para escuchar tus sonidos
me agita este sentimiento prohibido
mientras mi espíritu arde en llamas.
Comprender esta locura
no tiene sentido
es un sueño de lujuria
al que me entrego
dejaré correr por mis venas
sangre y fuego.
Campirela_
Imagen de Pinterest
Sus ojos penetrantes ante la oscuridad le dejaban indefenso, aun asi, su olor le atraía, por qué aquella medio mortal tenía que ser tan hermosa, no podía permitirse el poseerla, jamás se perdonaría esa ofensa a su fiel amigo.
Sin embargo, no podía reprimir ese deseo que emana de su cuerpo, sintió su dulce aroma cuando posó sus labios en su boca.
Con sus fuertes manos deslizo su camiseta hacia arriba y rozando con las yemas de sus dedos toco sus duros pezones.
Su cuerpo se tambaleó, debía de parar, pero era más fuerte que él, esa medio humana le traería complicaciones...
No entendía que le estaba pasando aquel hombre entró en su casa y sin mediar palabra, la sedujo con su mirada, sus mentes parecían estar conectadas, ella se abrió a él en cuerpo y mente, deseaba aquel hombre, asi en silencio, dejo que su cuerpo se juntara con el suyo, sus manos ya las tenía recorriendo cada centímetro de su piel, su espina dorsal se doblaba de tal manera que su cuello quedo expuesto ante esa boca que deseaba beber de su elixir.
La llama del deseo les dejo indefensos, él sintió que algo le explotaba en la cabeza, cuando la tuvo tan cerca, ella acogió su cuerpo con un suspiro gutural.Quería besarla de nuevo, volver a sentir sus labios, pero estaba más allá de la delicadeza, se deshizo de sus ropas, deslizándose por sus largas piernas, rindió culto a sus senos, bajo hasta sentir su humedad, fue como una oleada de mar.
Sus muslos los separo, estaba tan húmeda que su voz se quebró en un rugido salvaje.
Ambos estaban tan ansioso de deseo que sus cuerpos se saborearon antes de penetrarla.
Atrajo su clítoris hacia su boca, y fue cuando ella derramó su esencia una y otra vez, alcanzando su éxtasis.
Él no pudo contener más sus necesidades, entro en ella a la perfección, su intimidad, era perfecta para los dos.
Dejo salir de sus adentro un bramido de placer.
Ahora ambos estaban en el verdadero paraíso.
Campirela_
Nota: Este texto es una adaptación personal, de un capítulo de una novela que estoy leyendo de vampiros, "La Hermandad de la Saga Negra"
Enrojeces mis mejillas
mis nervios me delatan
me dices cuando me observas
nunca me has visto asi de entregada
será que me estoy acostumbrando a tu mandato.
o tal vez sea que mi pudor vaya menguando.
Me has hecho olvidarme del miedo
contigo vuelo, sin una red de seguridad en el suelo.
En tu mirada veo un universo
al cielo me haces llegar
tus besos y mi deseo calman mis pecados
mis manos acarician tu cuerpo
tus poros de lujuria contenida
deseosa de salir
de ese sueño pervertido.
Tumbada sobre ti, quedo extasiada
más mis pezones quedan en la penumbra
has ganado este asalto
me das de beber
beberé de tus vísceras
comeré de tu piel
necesito sobrevivir
en esta isla naufraga de ti.
Campirela_