La hechicera del Carnaval
En la noche donde el carnaval desata sus secretos,
Ella aparece.
Bruja de belleza inquietante,
con cuernos que brillan como un antiguo presagio.
Un vestido que respira sombras y luna.
Avanza entre tambores y risas,
el mundo parece detenerse un instante.
En su mano, una manzana carmesรญ,
pulida como un pecado reciรฉn nacido,
Promesa silenciosa que invita a perderse.
Dicen que no es demonio ni mito,
Sino tentaciรณn hecha figura.
Cuando te mira,
la mรบsica baja la voz
Solo queda su gesto.
Suave, seguro, irresistible.
Te ofrece la fruta.
No habla.
No hace falta.
Ella sonrรญe,
Porque sabe que esta noche
Todos quieren pecar un poquito.
Y mientras la mรบsica arde,
Te ofrece la manzana,
cercana,
tentadora,
como si el mundo entero dependiera
De ese mordisco.
Campirela_