Volví con el olor del río en la ropa
las piedras aún en los zapatos
y tú
como un suspiro escondido entre los árboles.
Te soñé bajo cielos limpios
te pensé entre jadeos que el silencio no pudo callar
y en las noches de estrellas mudas.
Fuiste mi incendio.
Ahora que el reloj vuelve hablar,
mi deseo no se disfraza
quiero sentirte
con la urgencia de lo que arde
con la furia golosa de lo que se espera
con la boca abierta de tanto silencio
Quiero que el reencuentro nos desborde,
que no haya tregua,
ni pausa,
ni pudor
Solo tú y yo
y el temblor inevitable
de volver arder.
Campirela_
Me encanta esa espera del estar,como lo escribes bellamente.Un gran abrazo!
ResponderEliminarSensual poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarQuerida Campi, es precioso el poema.
ResponderEliminarEres una gran escritora, te admiro mi bella amiga.
Te deseo con todo mi corazón un feliz fin de semana, que seas muy feliz amiga mía
Abrazos y te dejo un besito
Hay mucha ternura en este "regreso". Felicidades.
ResponderEliminarUn abrazo.