Soy roja por fuera
y ardiente por dentro
soy tú fresa tentadora
la que embriaga tu alma desenfrenada.
Cuando miras mi fresa
ves mi tímida desnudez
mis onduladas curvas
son valles y montañas
a la vez.
Tu boca sabe a néctar
cuando lames mi piel
en ella gozas y tiemblas
y tus latidos salvajes se aceleran
a cada embiste que das, uno por segundo
y al tercero parado estás.
Me muero y vuelvo a nacer
cuando miro tus ojos
y en ellos veo el placer
ese que acabo de darte
y volvemos a repetir.
Me encandilas cuando de tú voz escucho
"saborear tú fresa es amar tú corazón"
Es entonces cuando mi fuente se abre
y te brinda su manantial , cual recoges
entre tus manos y con ellas me das a beber.
Saciados estamos pero seguimos amarrados
somos droga de la pasión y el deseo culminado.
Campirela_






