sábado, 21 de marzo de 2026

El gesto que sostiene




 Él tomó sus manos y las elevó con la calma de quien conoce cada silencio que ella guarda.

No hubo prisa, solo ese gesto lento que parece nacer del aire cuando dos personas se entienden sin necesidad de hablar.

Ella dejó que sus brazos subieran, por esa confianza suave que se construye con miradas, con gestos pequeños, con la certeza de que el otro sabe sostener sin apretar.

Sus dedos quedaron allí, sobre su cabeza, como si el mundo se hubiera detenido en un punto exacto de equilibrio.

Y en ese instante suspendido, solo existía una danza silenciosa, una tensión delicada, un hilo invisible que unía sus respiraciones.

Era un gesto simple, pero cargado de una elegancia antigua, de esa que no necesita adornos porque nace de la intención.

Y mientras sus manos permanecían arriba, ella sintió algo extraño y hermoso;

Que a veces la verdadera fuerza es dejarse llevar por quien sabe tocarte sin romperte.

“puedo sostenerte sin retenerte”.

Campirela_

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se ha guardado su comentario podrá visualizarse una vez que el propietario del blog lo haya aprobado